Energía solar al alcance de la mano

Cada día es más asequible la instalación y el uso de paneles solares fotovoltaicos en el mundo, tanto así que en algunos países se ha convertido en un negocio. Citemos el caso de España donde grupos de personas montan un negocio privado, se unen, invierten en tecnología solar y generan electricidad que inyectan a la red nacional y la venden. Como resultado de este esfuerzo, España tiene hoy día 50 mil plantas solares que en el año 2008 generaban 2.500 Mv equivalentes a la potencia generada por 3 centrales nucleares, pero sin sus exagerados costos de construcción ni los riesgos que involucran. Gracias a este esfuerzo productivo, España consume 11% de energía eléctrica procedente de energías limpias: solar, eólica y biomasa.


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Puede mi casa, mi escuela, mi ambulatorio, mi módulo policial, mi comedor, mi casa del pueblo, mi espacio público funcionar con paneles solares?

Absolutamente. Actualmente hay oferta y demanda en nuestro país y a medida que se informe al público y se conozcan las ventajas del uso de los paneles solares se irá abaratando su costo y masificando su uso, al punto de que quien lo desee pueda construir su panel solar, como ocurre en algunos países del mundo, la India entre ellos. Pasa con este tema de uso de nuevas tecnologías como pasó, en su momento, con el salto entre no tener teléfonos celulares a tener los primeros de ellos, extremadamente costosos y todos unos mamotretos por su gran tamaño -llamados comúnmente ladrillos-; y que día a día han ido evolucionando en diseño y tecnología, disminuyendo en precios, al punto que se han masificado y constituyen hoy por hoy instrumentos accesibles e indispensables para el desarrollo de las tareas diarias y las comunicaciones, entre otras actividades.

Cada panel que se pueda instalar individualmente y esté en funcionamiento se transforma en valor social, ya que se dejan de usar Kwh -unidad de medida de consumo de energía eléctrica- de la red que pueden aprovecharse para beneficio del colectivo en labores de producción de bienes y servicios.

En la prensa nacional se ha escrito sobre el abastecimiento del 100% del consumo de energía eléctrica en un apartamento de 200 m2, con electrodomésticos de uso común, ubicado en Caracas, demostrando la aplicabilidad de los sistemas solares fotovoltaicos en zonas urbanas (El Universal, 19/01/10). A nivel nacional se han reportado esfuerzos aislados en la instalación de estos sistemas, principalmente en zonas remotas, donde 810 han sido registrados (La luz del Alba, 2008). Como país, estamos comenzando a escribir la historia en el tema de las energías alternativas.

Lo cierto es que en Venezuela existen desde las minas de silicio -materia prima básica para la producción de paneles solares-; cátedras y estudiosos establecidos en la academia; profesionales venezolanos formados en el área y con experiencia probada en el exterior; techos y fachadas energéticamente improductivos con una extensa área de exposición al sol; la necesidad del colectivo y la posibilidad generar empleos, conservando nuestro ambiente, fuente insustituible de recursos que garantizan la subsistencia del ser humano.

Cada uno de nosotros diariamente escribe la historia de nuestro país y la del mundo. Aportar Kw de energía a la red existente usando energías alternativas y ahorrando la que proviene de las fuentes tradicionales para la producción, es una de las acciones que todos podemos llevar a cabo, bajando el consumo tradicional y usando racionalmente la energía.

El alumbrado público, la electrificación de semáforos, la de sistemas de refrigeración para la conservación de alimentos, la de regiones remotas y la de extracción de agua del subsuelo son algunos de los casos en los que se usa con éxito comúnmente la energía solar fotovoltaica como fuente de energía.

¿Cuánto me costaría usar paneles solares?

Partiendo de la premisa de que la energía más cara es la que no se tiene cuando se necesita, se pueden establecer rangos de costos en la instalación de sistemas de energía solar fotovoltaica dependiendo de lo que se quiera, cómo y cuándo se requiera. Se han reportado ventajas en cuanto a que su instalación constituye sólo un costo inicial y luego papá Dios nunca nos cobra por el servicio de suministro prestado de forma confiable y segura; el mantenimiento es mínimo; no hay peligro de cortes; de instalación progresiva por módulos a medida de que se disponga de los recursos -mientras tanto va bajando el monto a pagar en la factura de la luz-; puede cubrir el 100% del consumo del hogar; no se arrojan desechos ni emisiones contaminantes al ambiente; no contamina con altos niveles de ruido o de gases con efecto invernadero como ocurre con el uso de las plantas termoeléctricas; no depende del uso y almacenaje de combustible lo cual es peligroso para los usuarios de plantas termoeléctrica (vecinos incluidos); y su costo de instalación representa el 10% del costo total de la vivienda (referencia al 2010).

En enero de 2010 se reportaron costos promedio de instalación sin subvenciones gubernamentales y con esfuerzo de inversión privada de 50$/m2 de construcción (El Universal).

Hablando de soluciones puntuales, un portón eléctrico para condominios alimentado por energía solar se puede conseguir en el mercado por 8 mil bolívares, y un kit de respaldo residencial que acumula energía para cuatro horas de consumo está por el orden de 15 mil bolívares.

La captación de los rayos solares a través de paneles solares se ha ido mejorando en rendimientos y costos por lo que resulta una alternativa viable a otras fuentes convencionales de energía, sobre todo en nuestro país donde los rayos solares abundan todo el año de forma continua.

¿Puedo conseguir las partes para instalar el sistema, los instaladores y quien haga el mantenimiento?

A medida que se acentúan los problemas de suministro eléctrico convencional, se informa a la población y se crea conciencia verde, va creciendo la oferta de partes, instaladores y mantenedores de los sistemas de paneles; no obstante, es importante seguir y controlar el mercado con la existencia y aplicación de normativas de calidad internacional, garantizar los servicios de suministro y mantenimiento de las partes del sistema, establecer protocolos de mantenimiento y calidad de instalación y masificar la accesibilidad a la información. En otra escala, la oferta se estimula con el establecimiento de políticas públicas nacionales en todas las áreas del desarrollo de las energías alternativas, programas de estado con porcentajes meta establecidos para la reducción del consumo eléctrico, el incremento de la eficiencia energética y la producción de energías renovables, y ayudaría a su desarrollo la creación de incentivos fiscales y tasas preferenciales a préstamos que se adjudiquen para inversiones en esa área.

Debemos ser capaces de acometer soluciones a los problemas de energía eléctrica que tenemos no abundando en “remedios” que magnifiquen los aspectos ambientales que argumentamos como sus causas, sino más bien presentando alternativas a ellos; este es un deber y representa un ejercicio de coherencia que tiene como destino el progreso.

Fuente: Evelyn Pallotta.Bióloga ecóloga. Analista ambiental.

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