Los mares de Venezuela y sus especies celebran una año libre de la pesca de arrastre

domingo, 14 de marzo de 2010

Desde el 14 marzo de 2009 cesó esta actividad en nuestro país, una agresión al ambiente que destruye la flora, afectando directamente a miles de especies marinas, lo que representa un gran perjuicio para la humanidad


Por: Marcos Medina


Oriundos de las costas venezolanas del país dejaron a un lado sus redes para analizar las consecuencias de la pesca de arrastre pues ellos, día a día, fueron testigos del ecocidio marino que se desarrolló durante años en nuestras aguas. Estos hechos llevados a cabo por grandes empresas capitalistas, mermaron con su actividad, la recolección de frutos del mar, la biodiversidad marina y el futuro alimenticio de próximas generaciones.

“La producción de nuestra pesca artesanal se ha visto afectada de manera impresionante. Los recursos hidrológicos están minimizados en nuestras costas. La pesca de arrastre ha ocasionado un daño ambiental brutal, dejando arruinado a los golfos de Venezuela sólo por el afán de conseguir una pequeña cantidad de peces”, expresó Julio Moreno, pescador de Chuao, estado Aragua.

Moreno está seguro de que eliminar la pesca de arrastre es una acertada decisión de el Ejecutivo, además de ser una medida de protección para la fauna venezolana.

Y es que con un nuevo decreto, fundamentado en la Ley de Pesca y Acuicultura, que amplía, entre algunos aspectos, la participación popular, la responsabilidad comunal, la opción preferencial por pescadores y pescadoras artesanales de pequeña escala, además de la protección del ambiente, la pesca de arrastre fue prohibida en todo el país desde el sábado 14 de marzo a las 12:00 de la noche.

Esta ley, que según el Instituto Socialista de Pesca y Acuicultura (Insopesca), basa sus fundamentos en la dignificación del pescador y la ecología, elimina la pesca industrial, una actividad que no es selectiva y destruye el fondo marino, además de que el 70% de lo recolectado se desecha y muere.

La pesca de arrastre es una actividad rechazada dentro del mismo seno de los hombres que realizan esta labor en nuestras costas venezolanas, tal es el caso de Giovanni José Gutiérrez, del estado Sucre, quien al momento de la aprobación del decreto reconoció las brutales consecuencias que esta actividad ocasiona.

“Es verdad lo que dicen, que matamos muchas especies y muy poca era la producción. Pero a partir de este 14 va a cambiar esa actitud, tanto para los empresarios como para nosotros los pescadores. El Gobierno Nacional ejecutará un plan que si nos beneficiará a nosotros, los marinos, y seremos reubicados en labores dignas donde tendremos gran cantidad de beneficios”, dijo Gutiérrez.

El Primer Mandatario Nacional, Hugo Chávez, desde el año 2007, en la trasmisión del programa Aló Presidente Nº 309, fijó posición sobre esta actividad al catalogarla como una acción criminal que atenta contra el ecosistema marino.

“La pesca de arrastre destroza el mar, destroza las especies marinas y beneficia a una minoría, ese es el capitalismo depredador, aquí estamos impulsando la vía del socialismo”, puntualizo el Jefe de Estado.

Vale la pena destacar que la Ley de Pesca ordena que el 5% de la producción debe ser donado a las comunidades, sin embargo con el arrastre, la mayor cantidad de lo recolectado no llega a las manos de los poblados por no ser ganancia para estas empresas. Además, la mencionada actividad industrial ha arruinado el fondo marino y ha colocado en riesgo los recursos hidrológicos de las generaciones futuras de nuestro país.

“Eso acaba con la flora, el plancton, el fondo marino y el 70 u 80% de la captura se pierde. Da lástima ver cómo se mueren en la cubierta del barco millones de peces y van apartando los camarones, que es para la exportación”, enfatizó el Primer Mandatario Nacional.

Por la recuperación del ecosistema
Con la entrada en vigencia de la limitación los pescadores artesanales, quienes han sido los principales afectados por estas prácticas, verán aumentados sus ingresos, lo que permitirá un desarrollo sustentable al aparato económico de estos pequeños productores.

De igual modo, al ofrecerle a la población rubros marinos a precios accesibles, se fortalecerá la soberanía alimentaría de la nación. Además, con la pesca artesanal, se suplirá con total eficiencia la demanda del mercado.

Este argumento fue afirmado entonces por el ministro del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, Elías Jaua, al aseverar que “el 70 por ciento del mercado nacional lo cubre la pesca artesanal, mientras que la pesca industrial, que no es de arrastre, aporta un 20 por ciento y tan sólo un 6% proviene de la pesca de arrastre, esto a un costo ambiental y de sustentabilidad del recurso marítimo demasiado alto”.

Asimismo al eliminar el arrastre, Venezuela, fundamentándose en el socialismo, que busca satisfacer las necesidades de las mayorías, se ubica como uno de los países pioneros que deja de practicar esta acción capitalista y criminal que destruye el ecosistema.

Igualmente, la pesca industrial está prohibida en el Pacífico Sur, sin embargo la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ha advertido, a través de sus informes anuales, que de continuar esta actividad, en la mayoría de los océanos para el año 2048 se agotarían las especies marinas, además de acelerar el cambio climático al destruir los fondos, lugar donde crecen gran cantidad de algas, plantas y otros organismos.

Explotación irracional
Es propicio resaltar que la pesca de arrastre, también conocida por el nombre de retropesca, es efectuada a través de una red lastrada que barre el fondo del mar capturando todo lo que encuentra a su paso. Su ejecución es perjudicial para los cimientos oceánicos.

Aunado a este implemento, para llevar a cabo la retropesca, se utilizan embarcaciones, con diseños especiales, que llevan por nombre arrastreros instrumentos que al mismo tiempo contaminan los mares a través de la gran cantidad de combustible despedido por sus motores y la falta de mantenimiento de sus superficies.

Una de las especies marinas que se ha visto en riesgo en nuestro país por consecuencia de la pesca de arrastre, tanto en su hábitat como en sus lugares donde se reproducen, es la tortuga marina.

La Fundación para la Defensa de la Naturaleza reportó, en sus informes que datan con más de diez años de exploración, que las áreas cercanas a nuestras islas oceánicas y franjas costeras con profundidades menores de 11 metros son las que sirven de hogar para la mayor población de tortugas y es, en esas zonas, donde las actividades de arrastre han acabado con estas especies.

Para el director de Zonas Costeras del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, José Luís Díaz, esta agresión hacia nuestras riquezas marinas debía eliminarse desde hace años, sin embargo, según su opinión, no había voluntad política en los gobiernos de la Cuarta República, por fundamentar sus criterios en el pensamiento capitalista.

“El daño que hace la retropesca en el fondo de los mares es un hecho científicamente demostrado a nivel mundial. Es un ecocidio que barre con el hábitat de los peces, eso es mentira que es una pesca selectiva. Es una pesca que toma los peces y el hábitat, conformado por huevos, jardines, suelos, superficies, y casi el 70% de lo que se pesca es devuelto al mar, pero ya como un desecho”.

Con la eliminación de esta práctica nuestros pescadores, los artesanales, los que pertenecen al pueblo, los que aman, protegen y sufren por nuestros mares, realizarán su labor en el marco de la racionalidad y la responsabilidad, de tal modo que se consigne un empleo óptimo de los recursos hidrológicos, lo que permite augurar un desarrollo sustentable del sector pesquero basado en el Socialismo Bolivariano.

Asimismo, estas decisiones que impulsan los intereses del pueblo venezolano, son un vivo ejemplo para el mundo, al demostrar que a través de pensamientos humanistas se puede elevar la calidad de vida de un pueblo sin perjudicar al medio ambiente.

5 comentarios:

Víctor Blanco dijo...

Definitivamente existen medias verdades señaladas en el artículo, pero también existen otros aspectos y uso de términos los cuales no son desarrollados ni utilizados adecuadamente y paso a describir.

Ecología del fondo marino: El arte de pesca utilizado por las embarcaciones arrastreras es la denominada "Red de Arrastre" la cual cuenta en su relinga inferior (cuerda que sujeta la red y va sobre el fondo) una cadena metálica que permite que la red no se atasque al fondo en piedras u otros elementos y hace que el camarón salte dentro de la red (la cual es una especie de cono). Indudablemente, esta acción sobre el fondo representa un fuerte impacto sobre los organismos y hábitats presentes en él. Sin embargo, es importante entender, que desde los inicios de la Ley de Pesca del año 2001 y 2003, solamente se autorizaba la faena de pesca de arrastre a 6 millas náuticas de la costa, lo que nos indica que sólo se podía realizar esta actividad a profundidades mayores a los 70 m, donde NO se evidencia la presencia de ecosistemas frágiles como arrecifes de coral, praderas de fanerógamas marinas, ni mucho menos manglares. Tanto en la tierra como en el mar, después de generar impactos sobre el suelo o fondo, acontece un fenómeno ecológico denominado "Sucesión ecológica" en el cual nuevas especies (o las mismas ya presentes en el área) recolonizan los especios afectados; por ejemplo tenemos si deforestas un terreno cualquiera, a la vuelta de un año puedes observar que en el mismo han crecido nuevamente especies vegetales de porte bajo y medio, y si esperas algunos años, ni siquiera nos percatamos que en algún momento ocurrió una deforestación ya que las especies han reestablecido la condición original del terreno; lo mismo ocurre sobre el fondo marino, y a una tasa de recolonización mucho mayor que en la tierra. Evidentemente, en algunas zonas, como el Golfo de Venezuela y el Golfete de Coro, así como hacia la zona Oriental de Venezuela, quizás la tasa de recuperación era menor que la tasa de aprovechamiento por parte de las embarcaciones, y además, no se respetaban las 6 millas de zona prohibida, afectando importantes ecosistemas marinos de nuestro país, lo cual era una responsabilidad compartida entre los dueños de embarcaciones, los capitanes de las mismas, y el Estado por la falta de vigilancia y control, u aplicación de normas regulatorias.

Victor J. Blanco M.
Biólogo Marino

Víctor Blanco dijo...

La flota pesquera de arrastre: Otro aspecto fundamental de entender es que la flota pesquera industrial de arrastre nacional estaba conformada por cerca de 270 embarcaciones. La Ley de Pesca y Acuicultura del año 2001 y 2003, establecían en método de control sobre toda la flota nacional denominado "Baliza Satelital", el cual consistía en un dispositivo de restreo satelital de cada embarcación, el cual permitiera a la institución hacer el seguimiento, en tiempo real, de la ubicación, zonas de pesca, sitios de lance de la red, tiempo de arrastre, y otros aspectos técnicos que permitirían mantener una base de datos para la toma de decisiones. Este sistema, por razones personales de quienes fueran decisores en su implementación, nunca fue adquirido, ni instalado en dichas embarcaciones, y cuyo costo era sustancialmente bajo, además, que cada armador (dueño de barco arrastrero) tenía que pagar el de su embarcación, lo cual no representaba para el Estado un costo excesivo. De esta manera, mi opinión muy personal, es que lamentablemente los funcionarios que tienen la responsabilidad de tomar estas acciones demostraron su incapacidad de implementar uno de los programas más simples y efectivos para regular la pesquería industrial de arrastre, ya que lamentablemente conocemos la limitada (por no decir nula) capacidad de la Guardia Costera en sus funciones de vigilancia y control. El número de embarcaciones artesanales supera las 15.000, por lo que regular apenas 270 industriales de arrastre representaba un reto a escala de niños para el Estado, el cual no pudo superar debido a que el sector está tan extremedamente politizado que cualquier panadero o abogado sin leerse la ley, eran los que tomaban las decisiones basado en intereses propios y no del recurso, el sector o el colectivo.

Victor J. Blanco M.
Biólogo Marino

Víctor Blanco dijo...

El peligro del arrastre persiste en los artesanales: Lamentablemente el objetivo de la eliminación de la pesca industrial de arrastre no se ha alcanzado, el cual era la conservación de los fondos marinos, los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. Es importante entender que en el sector pesquero artesanal existen dos "clases" de pescadores: 1) el empresario pesquero (dueño de embarcación, artes de pesca, etc., que puede o nor salir a pescar, y que explota al segundo tipo a través del denominado "pago por parte"), y 2) el pescador artesanal, propiamente dicho (el cual trabaja y es explotado para y por el empresario pesquero). Pues, algunos empresarios pesqueros, disfrazados de "pobres" pescadores artesanales, y en la coyuntura política, han propiciado la eliminación de pesca industrial de arrastre, a fin de ellos adueñarse de ese nicho del mercado. Dichos empresarios son los dueños de las artes de pesca denominadas "Trenes Jala pa´ Tierra", el cual originalmente era utilizado para pesca costanera desde una playa, y el cual en la actualidad es realizado con 2 embarcaciones "artesanales" con motor central o fuera de borda con cerca de 200 HP o más de potencia por embarcación, y realizan su actividad muy cerca de la costa, acabando con áreas de arrecifes, praderas de Thalassia y hasta cerca de bosques de manglar, sino pregunten a los habitantes de sitios como Boca del Río y Robledal en Margarita o de la Isla La Tortuga. Personalmente participé en la redacción de la norma que regularía esta actividad "artesanal" en el año 2005 y desde entonces la misma fue engavetada por decisiones a petición de los dueños de estas redes. Otro grave peligro lo representa otro arte de pesca denominado "La Chica" en cual es utilizado en Delta Amacuro (Capure y Pedernales, con la explotación de indígenas warao) y mas recientemente en Anzoátegui, frente a la Laguna de Unare-Píritu, y sobre la cual se han realizado importante investigaciones, pero no ha sido regulada por el órgano con competencia en esta materia. El Estado debería hacer una revisión profunda ya que las estrategias amiguistas y conchupancias por intereses personales de la cuarta se copian en funcionarios infiltrados vestidos de rojo y en pseudo-pescadores que cuidan sus intereses.

Víctor Blanco
Biólogo marino

Víctor Blanco dijo...

Impacto sobre la seguridad alimentaria: En primer lugar es importante señalar que la especie objetivo de la pesca industrial de arrastre era el camarón, fracción del cual tenía fines de exportación, pero una gran parte quedaba en el mercado nacional; sin embargo, también esta actividad aportaba al mercado nacional muchas especies de peces y otros recursos marinos. Las capturas anuales promedio aportadas por la pesquería industrial de arrastre a la producción pesquera nacional estaban en el orden de 45.000 Toneladas (45 millones de kilos), los cuales fueron cortados desde el 14 de marzo de 2009 del mercado. Desgraciadamente, esa producción que llegaba al mercado solo representaba 1/3 de las capturas reales de la flota, lo que indica que 2/3 partes (cerca de 90.000 Ton) eran devueltas muertas al mar, lo que es conocido como el "Descarte" o "By catch", lo cual representan un duro impacto sobre los recursos marinos. Me pregunto yo ¿realmente la pesca artesanal marina puede cubrir y sustituir esas capturas?; lamentablemente la respuesta es NO. Entonces, surge una nueva pregunta ¿cómo se sutituye ese volumen de producto del mercado nacional?, y allí lamentablemente la respuesta es a través de la importación que permita cubrir la demanda nacional. Entonces también queda claro que los productos de importación siempre van a tener un costo al consumidor mucho mayor que el producto nacional, favoreciendo una escala de aumento general de los costos de los productos pesqueros en todos los mercados nacionales. Entonces sería interesante investigar, cuales son las cadenas (empresas y sus dueños) que actualmente importan recursos pesqueros a país, y estoy seguro que los resultados de tal investigación pueden ser muy reveladores sobre el compromiso social de ciertos funcionarios del gobierno, y no precisamente de las empresas capitalistas.

Víctor Blanco
Biólogo Marino

Víctor Blanco dijo...

En conclusión, considero que la decisión del Estado de eliminar la pesca de arratre representó un retroceso del proceso, ya que puso en evidencia la incompetencia de los funcionarios que recomendaron esta acción, en detrimento de la seguridad alimentaria del país, y de los intereses colectivos. Además, las deficiencias en vigilancia y control persisten, y el problema se mudó a un sector de la pesca artesanal que aprovechó la coyuntura para mejorar sus intereses personales. Mientras el sector pesquero sea dirigido por panaderos, zapateros, u otros especialistas de otras áreas, lamentablemente el mismo no saldrá nunca de donde se encuentra. "Zapatero a su zapato". Quizás los biólogos marinos y pesqueros, y acuicultores seamos más útiles en el Ministerio de finanzas, el CNE o la cámara de panaderos. Arriba señalo ciertos aspectos que considero importantes, pero quiero dejar claro que ni son todos ni estan desarrollados en profundidad. Respeto enormemente las opiniones de quienes salen al mar todos los días a pescar ya que son los que viven en carne propia el problema; sin embargo, a veces la DESinformación o información recibida por personas no conocedoras del tema los pueden hacer dar declaraciones o tomar posturas que no comparto. Soy un crítico por naturaleza y no creo tener la verdad absoluta en mis manos ni mis palabras, pero el sentido común (que lamentablemente ha dejado de ser común) me permite mantenerla hasta tanto no me convenzan de lo contrario. Saludos cordiales, y por favor si quieres divulgar mi opinión, puedes hacerlo sin problema.

Victor J. Blanco M.
Biólogo Marino

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