No negociar los bosques es la posición de Venezuela ante la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático

martes, 1 de septiembre de 2009

Cumaná, 25.08.09 (Prensa Minamb).- Este fin de semana culminó una reunión extraordinaria de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (Cmnucc) en Bonn, Alemania. Venezuela participó y en ella mantuvo su posición de no negociar los bosques sino de preservarlos como sumideros de dióxido de carbono (CO2) bajo un modelo ecosocialista.

Al evento acudió una comisión venezolana en la que participa el director ambiental estadal DEA Sucre del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb), Rubén Aparicio, junto a la directora (E) Gestión y Cooperación Internacional, Claudia Salerno encomendados por la ciudadana ministra del Poder Popular para el Ambiente, Yuvirí Ortega.

Aparicio explicó que las negociaciones en materia de Cambio Climático se han intensificado este año en Naciones Unidas a fin de conseguir una redistribución de responsabilidades tomando en cuenta que han sido los países industrializado los que, durante todo el siglo pasado, han degradado la atmósfera debido al aprovechamiento de los recursos naturales bajo una óptica capitalista.

“Han degradado la atmósfera planetaria a tal punto que ahora la humanidad enfrenta una amenaza real en términos de una variabilidad climática adversa que se manifiesta de distintas maneras”.

Las negociaciones que continuarán en Tailandia y España, en Octubre y Noviembre, concluirán en Dinamarca a finales de año con un acuerdo para el 2012 en adelante. Aparicio explicó que “Venezuela está negociando bajo el esquema básico de la revolución en el sentido que la materia cambio climático exige un tratamiento de solidaridad transgeneracional, que garantice a los venezolanos y a cualquier ser que nazca a partir del 2030 un ambiente sano y equilibrado”.

La posición venezolana descansa políticamente en el hecho inocultable que es el modelo de desarrollo lo que debe cambiar la humanidad para poder garantizar a las nuevas generaciones un ambiente sano y un aprovechamiento de los recursos naturales cónsonos.

“Un nuevo modelo que descanse en un sentido cristiano de compartir las ganancias, de aprovechamiento equitativo, solidario transgeneracionalmente; es el ecosocialismo la alternativa para salvar el planeta de la degradación a la que lo ha llevado el capitalismo fundamentado en lo que dejó la colonización”.

El experto explicó que son las 8 comunidades industrializadas las responsables de la variabilidad climática adversa y las que deben pagar y financiar todos los mecanismos posibles para que países vulnerables, pobres, y que no tienen nada que ver en la generación del problema, se beneficien y puedan implementar mecanismos de adaptación nacional ante esta grave amenaza que ya incide por cambio climático.

“Defendemos el cambio de modelo económico, el cambio de modelo en el aprovechamiento y explotación de los recursos naturales. Siendo nosotros, como lo hemos mantenido, un país muy claro en el papel de los bosques y de la cobertura vegetal, hemos defendido en estas conversaciones que los bosques no son negociables”, precisó Aparicio.

La Ley de Bosques y Gestión Forestal, emitida en Junio del 2008, concibe los bosques no como elementos comerciales, sino como sumideros de CO2, e incluso los inscribe en el papel real que debe tener el nuevo siglo, el de permanecer bajo la soberanía de las naciones. En este punto, la propuesta de Venezuela ha tenido puntos coincidentes con países como Bolivia, Malasia y Brasil. (Fin/Jeralín Carrero)

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